Orígen y Conquista

Culturas como la Olmeca, Tolteca, Mixteca-Zapoteca, Purépecha, Mexica y Maya se desarrollaron en el territorio de lo que hoy es México, desde aproximadamente 1250 a.C., hasta la llegada de los españoles.

México, etimológicamente viene de la raíz «Metztli» (Luna) y «Xictli» (Ombligo o Centro); se podría traducir como “Ombligo de la Luna”, también se considera que se le dio este nombre debido al presagio de edificar la gran ciudad y capital del imperio: México-Tenochtitlán en medio del lago de Texcoco en 1345, en el cual vieron la señal del dios Huitzilopochtli donde en un islote, un águila devoraba una serpiente parada sobre un nopal; (el lago representaba la luna, y el islote era el ombligo).

En 1519 Hernán Cortés proveniente de España llega a la isla de Cozumel, donde comienza su incursión al actual territorio mexicano, lo que provoca la derrota definitiva del imperio azteca o mexica en 1521, cabe mencionar que los aztecas tenían varios enemigos y eran un pueblo conquistador y dominador, lo cuál fue aprovechado por Cortés para ganarse a los enemigos de los aztecas y así poder debilitarlos y finalmente derrotarlos.

Independencia

Después de 300 años de dominio español, la madrugada del 16 de Septiembre de 1810, el cura Miguel Hidalgo y Costilla, junto con sus aliados pronuncia el “Grito de Dolores”, que da inicio a la lucha de independencia; Hidalgo fue excomulgado, perseguido y asesinado meses después del inicio de la lucha que duró poco más de 11 años y que culmina con la entrada del Ejército Trigarante a la Ciudad de México el 27 de Septiembre de 1821, es considerado el “Padre de la Patria”, México consigue su independencia con Agustín de Iturbide, un exsoldado realista que obtuvo la independencia nacional con la garantía de conservar la religión católica.

La joven nación sostuvo una serie de luchas por el poder, la traición y la desconfianza se hacían presentes en las cúpulas políticas. Entraban y salían presidentes, la Iglesia, la institución más fuerte durante la colonización española continuaba teniendo un gran poder e influencia sobre las elites políticas sin mencionar el inmenso poder económico y moral que tenían sobre el pueblo mexicano que intentaba tener y crearse una identidad propia.

La Reforma

Benito Juárez, “Benemérito de las Américas” fue la punta de lanza de este movimiento en México junto con los liberales de la época. La Guerra de Reforma se llevó a cabo entre 1859 a 1861 derivada de la Constitución de 1857 que le restaba poder a la Iglesia: prohibía el pago de diezmos y otros cobros eclesiásticos, promovía la libertad de culto y abolía la esclavitud. El país estaba dividido en dos bandos: liberales y conservadores, siendo los primeros quienes salieron victoriosos y así México daba un paso más en la construcción de una identidad más sólida y justificada.

Revolución Mexicana (1910-1917)

La Revolución Mexicana no fue un solo movimiento armado organizado, sino varios movimientos aislados que tuvieron varias causas, la principal de ellas era terminar con la dictadura del General Porfirio Díaz, iniciada por Francisco I. Madero.

Madero al querer participar en las elecciones presidenciales, es encarcelado en San Luís Potosí acusado de sedición, se realizan las elecciones y Díaz resulta vencedor, lo cual provoca que Madero llame al levantamiento armado para el 20 de Noviembre de 1910, elaborando el Plan de San Luís; el movimiento armado surge en el norte del país.

La Revolución Mexicana esta llena de traiciones y asesinatos, después de Díaz, Madero por fin es electo, pero traicionado y asesinado durante un golpe de Estado; finalmente hasta la creación de la Constitución de 1917 es cuando México toma un rumbo más definido.

Caudillos Revolucionarios como Doroteo Arango (Pancho Villa) y Emiliano Zapata se unen al levantamiento por razones propias, llegando a hacer historia.

La Revolución Mexicana es el tercer movimiento más importante de México en su formación como un Estado-Nación con identidad propia, y conocerla es parte fundamental para poder entender cómo es México.