Construido por el ingeniero español Joaquin González en el siglo antepasado, el Faro Viejo de los Cabos, se para en alto silencioso, vigilante del mar y sus embarcaciones. Aislado de la civilizacion, solo es posible llegar a él en cuatrimotos, caballos o vehiculos todo terreno. Visitar el Faro Viejo es un escapada divertida para los amigos y una experiencia romántica para los enamorados.