Una vez más el equipo de GotBaja les cuenta un poco de sus aventuras en la preciosa península de Baja California Sur. Antes y para ponerlos en contexto, les queremos platicarles un poco sobre el Tiburón Ballena (Rhincodon typus) , el pez más grande del mundo, habita durante la temporada de agosto a marzo en la Bahía de La Paz.

A pesar de ser tan grande y llevar en su nombre la palabra Tiburón, este curioso visitante del Golfo de California, tiene unos dientes diminutos, ya que su dieta se basa en animalitos microscópicos llamados Plancton por lo que es de esperarse que una gran dentadura no sea necesaria.

En GotBaja nos encanta descubrir las maravillas que nos rodean, por esta razón hace unas semanas decidimos visitar al pez más grande del mundo El Tiburón Ballena, todos concluimos que es de las experiencias más bonitas que puedes vivir en la Baja California.

Contratamos una agencia de tours en la ciudad de La Paz, hay muchas que se dedican a llevar a personas a avistar el Tiburón Ballena, es mejor hacerlo con ellas por que están capacitadas por las autoridades correspondientes y cuentan con los permisos necesarios para poder desarrollar las actividades de observación y nado con en este amigable tiburón con personalidad de ballena.

Saliendo en una embarcación del Malecón de La Paz, nos tomó alrededor de veinte minutos llegar a la parte trasera del Mogote, donde se encuentra nadando el Gran Pez (Ca Ong) conocido así por los vietnamitas , esperando a que su comida llegue hasta su boca.

En cuanto el bote se detuvo nos dimos un chapuzón con todo el equipo puesto para poder apreciar a este pez, que pareciera moverse lento. El Tiburón Ballena es tan social que no le molesta la presencia humana cercana, ni siquiera cuando están alimentándose, por lo que suelen quedarse quietos, como si dieran oportunidad a los visitantes de observarlos detenidamente.

Una vez sumergidos en el agua nos quedamos impactados con la magnitud y belleza del grande marino, pues pareciera que sobre su piel se reflejan las constelaciones, todo él esta lleno de pequeños lunarcitos que en conjunto forman distintos garabatos, diferenciándolos uno de otros, lo que facilita mantenerles rastro y algunas veces nombrarlos, para que puedan ser observados por la comunidad científica.

Finalmente y después de una larga mañana nadando a lado del Tiburón Ballena, decidimos decirle adiós a este gigante del mar cansados y felices de convivir con este pez tan noble.