Las tortugas son peregrinas por naturaleza, recorren el océano en busca de condiciones perfectas para desovar sus huevos, los cuales dejan enterrados en una playa, para nunca regresar.

Las pequeñas tortugas que nacerán no cuentan con la protección de su madre y en la zona hay ladrones de huevos merodeando, que cuando ven la oportunidad vacían los nidos para venderlos a pesar de lo sancionado o ilegal que pueda ser esta actividad. Sin olvidar que existen los depredadores naturales como: cangrejos, gaviotas y distintas variedades de peces, que ponen en riesgo la vida de las recién nacidas tortugas.

Asociaciones y distintas organizaciones en el Estado de Baja California Sur, han decidido proteger a las tortugas que están a punto de nacer, realizando campamentos e incubando los huevos en zonas controladas, para garantizar el nacimiento de las tortugas. Los campamentos tortugueros abren sus puertas a los turistas y locales, brindándoles la experiencia de liberar tortugas.

Liberar tortugas consiste en: Ayudar a garantizar la subsistencia de las especies. Existen ocho especies de tortugas en el mundo, siete de ellas llegan a poner sus huevos a playas mexicanas, ubicadas en la litoral del Pacífico. Desgraciadamente de los huevos que se puedan encontrar en el nido, solo cinco porciento podrá sobrevivir, lo que quiere decir que de cada nido sobrevivirán una o dos tortugas.

Ser parte de este proceso, además de ser muy informativo y generador de consciencia ecológica, sensibiliza a toda persona acerca de la importancia de respetar la naturaleza y permitir que esta cumpla sus ciclos naturales.

La liberación de tortugas resulta una actividad divertida para todo público y para todo grupo: familia, amigos, estudiantes, parejas etc. Además la liberación de tortugas en Baja California Sur va acompañada de espectaculares paisajes y lindos lugares donde hospedarse.