Poderse comunicar siempre ha sido una de las principales necesidades del hombre para poder sobrevivir, sobre todo en una época en la que para hacerlo había que moverse de un lugar a otro para encontrar: alimento , un lugar donde dormir y enfrentarse a animales para poder seguir el camino.

Una prueba de la necesidad de expresión del ser humano desde épocas prehistóricas son las pinturas rupestres que se encuentran en la Península de Baja California Sur, estas datan de un poco más de 5000 años de antigüedad, encontrándose en la Sierra de San Francisco la clasificada como más antigua de toda América del Norte la cual lleva por nombre “Cueva La Pintada”.

Existen más de 500 zonas de arte rupestre registradas en la península de Baja California Sur y 300 de ellas fueron certificadas ante el INAH como patrimonio de la humanidad, ya que datan de hace más de un milenio de antigüedad y cumplen con los requisitos impuestos por esta institución. En las pinturas predominan figuras de animales, los cuales están en su mayoría representados en tamaño muy similares al real, mientras que las figuras antropomórficas (humanas) fueron pintadas en distintos tamaños con la siguiente relación: a menor tamaño mayor cantidad de figuras pintadas y a mayor tamaño menor cantidad,algunas de ellas se encuentran volteando hacia arriba o vistiendo tocados, los cuales se relacionan según los investigadores con rituales propios de los aborígenes de la región.

No se sabe a ciencia cierta quienes fueron los creadores de las mismas, con que propósito y con que material fueron pintadas, los científicos han llegado a declarar que es prácticamente imposible deducir el significado de las pinturas, ya que la actualidad es muy distinta, nunca se conocerá bajo el contexto en el que fueron hechas por lo que no existe una traducción cultural de su significado exacta. Lo que si sabemos es que visitarlas es una experiencia inolvidable, digna de recordarse desde el principio del recorrido hasta su regreso.

En la península de Baja California Sur se pueden visitar pinturas en muchas regiones, es importante saber escoger a cual ir, hay unas que se pueden visitar en un día y otras para los que se requiere una mayor cantidad de tiempo y mejor condición física.

Las pinturas rupestres más visitadas en el estado se encuentran en las regiones de: Santa Martha, Santa Teresa y San Javier. Para llegar a ellas es necesario hacer un recorrido en carretera hasta San Ignacio, un poblado que se encuentra situado entre Guerrero Negro y Santa Rosalía aproximadamente a 650 km de la Ciudad de La Paz y 886 km de la Ciudad de San Diego California.

Hay distintas formas de visitarlas, lo puedes hacer por tu cuenta, pero incluso de esta forma hay distintas opciones para llegar hasta Mulegé y visitar las pinturas de Santa Martha aproximadamente a hora y media de esta localidad o también puedes llegar a San Ignacio donde se tiene acceso a más cuevas, algunas ubicadas en Santa Martha, Santa Teresa y San Francisco.

Si vas por tu cuenta, existen varios requisitos que debes cumplir para poder visitar estas verdaderas piezas de arte legado de nuestros antepasados. Una de ellas es tener un permiso de visita el cual únicamente se puede conseguir en las oficinas del INAH de Mulegé y San Ignacio (Instituto Nacional de Antropología e Historia), tiene un costo de $47.00 pesos por persona cada día y en caso de querer fotografiar las pinturas se deberá cubrir una cuota de $45.00 pesos por cámara, además es necesario decidir que pinturas se quieren visitar, hay viajes de un solo día y otros donde es necesario acampar como visitar las pinturas que se encuentran en las cuevas La Pintada, La Flecha, La Soledad, Los Músicos y Boca de San Julio.Se tendrá que contratar a un guía como parte de los requisitos establecidos por el INAH y una mula o burro para poder recorrer el camino, en caso de no quererlo hacer caminando.

También existe la opción de contratar a un empresa de tours, ellos se encargarán de conseguir los permisos, de llevar comida y toda la utilería necesaria para la excursión, además del guía y los animales de carga. Normalmente las empresas de tours no incluyen dentro de sus paquetes la transportación desde el punto de partida hasta San Ignacio, por lo que eso deberá ser cubierto por su cuenta. La expedición de tres días, ronda los $600.00 dólares, vale la pena contratarlos ya que ellos cuentan con gran experiencia, calidad de servicio y cubren todas las necesidades del visitante, dejándole como responsabilidad única la de disfrutar del viaje.

Visitar las pinturas rupestres es una verdadera aventura, ya que la mayoría de éstas se encuentran en medio de cañones y en el corazón de la sierra, vale la pena vivirla. Pararse frente a las pinturas roba el aliento de todos, te remonta a miles de años atrás, como si se tratara de un portal del tiempo donde es posible echar a volar la imaginación y visualizar la vida de las tribus que pintaron estas impactantes pinturas.

Recomendación: Se trata de las manifestaciones de arte más vulnerables que existen, debido a su antigüedad y a que están expuestas a la erosión y el paso del tiempo, por lo que es de suma importancia tratar de preservarlas ya que es prácticamente el único legado que existe de los antepasados de los antiguos pobladores de La Península de Baja California.
Cumple con los requisitos establecidos, éstos han sido puesto con el fin de cuidar las pinturas y de tu seguridad. Todo estos costos son con el único fin de preservar las pinturas para que las futuras generaciones y otros viajeros puedan disfrutar de este legado del hombre y pueda servir para futuras investigaciones.

INAH San Ignacio: 01 (615) 15 2 29 99
INAH Mulegé: 01 (615) 15 4 02 22

Texto:Alejandra Ruiz San V.

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