La gastronomía de México es tan rica y diversa como su cultura, su origen se remonta a los inicios de los pueblos prehispánicos, los cuales domesticaron el maíz que fue la base de su alimentación junto con el chile, calabaza, frijol, aguacate, jitomate, vainilla, cacao y el nopal. Cabe mencionar que muchos de los platillos que se utilizaban en ceremonias religiosas de los distintos pueblos prehispánicos siguen siendo elaborados y considerados como un enlace con nuestro pasado, la magia y el arte antiguo, además de ser deliciosos.

México tiene influencias muy importantes de la cocina española, del oriente medio, asiática, cubana y africana. La comida mexicana es muy colorida, se considera condimentada y sin duda alguna es de las mejores del mundo por su variedad, distintos sabores y texturas; en la elaboración de platillos tradicionales, los elementos que se utilizan generalmente son: la tortilla y distintos tipos de chile, mariscos, carnes (puerco, res y pollo) y en ocasiones carne de animales como el jabalí, venado, codornices, armadillo y varios tipos de roedores.

Dentro de la cocina mexicana se encuentran los “antojitos”, que podrían considerarse hasta cierto punto como entradas, que consisten en pequeñas porciones servidas al centro de mesa, ejemplos de esto serían: nachos, sopes, una infinita variedad de tacos, salsas con totopos, ensaladas y salsas de molcajete, guacamole, chalupas, e infinidad de platillos que consisten en tres elementos (tortilla, relleno de verduras o carne y alguna salsa o ensalada).