El sol, el cielo y el mar, no se cansan de trabajar durante los trecientos sesenta y cinco días del año, ofreciendo a todo el que pise la preciosa ciudad de La Paz uno de los espectáculos más lindos, que todos los días lleva el mismo nombre a pesar de ser diferente cada uno de ellos: El atardecer.

Estar sentado frente al mar sin importar si es solo o acompañado, es una experiencia que quita el aliento hasta el que lleva viendo los atardeceres de esta ciudad toda su vida.

Son tan hermosos, que el ojo humano siempre pide más de ellos. Durante este momento del día el sol se ilumina de los colores del fuego, provocando un efecto hipnotizador en todo espectador.

Desde el Malecón de La Paz, se puede apreciar muy cómodamente, en el existen varios comercios, haciendo posible apreciarlo mientras se disfruta una rica bebida, helado o alimento.

Recomendaciones: Si va a disfrutar del atardecer, le sugerimos que vaya sin prisa, de esta forma es posible dejarse seducir por su belleza.